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Te añoro...

Te añoro... a ti que nunca fuiste mía.

Mis dedos... añoran tu contacto, recorrer la fina piel de tu cuello, dibujar el contorno de tus senos, esbozar el nacimiento de tu oscura aureola, percibir la creciente dureza de tus pezones, dibujar las curvas de tu cadera, trazar el limite de tu vello y el sinuoso trazado de tus otros labios...

Mis ojos... añoran la visión de tu cuerpo, de tus infinitas piernas, de tu espalda y de lo que deja de serlo y se convierte en dos rotundas nalgas, añora intuir su oscuro encuentro e imaginar lo que nunca vi.

Mil veces he reconocido el sabor de tu lujuria que nunca probé. Imaginando esa espesa dulzura que se acrecienta cuando estas al borde de tu placer que nunca disfruté. Me he soñado saciando mi sed en ti, compartiendo la lujuria de dos cuerpos que nunca se tuvieron.

Mi sexo, que nunca fue tuyo, añora volver a poseerte. Desea que vuelvas a acariciarlo como nunca lo hiciste. Que lo beses como nunca pudiste hacerlo y que lo sitúes entre tus muslos, que te ab…
Entradas recientes

Si fueras... (a dos manos)

- Si fuera un señor mayor que sólo busca follar, te pediría (exigiría?) que fueras unos minutos a mi estudio.

(Si fuera una zorra, me presentaría en tu despacho de señor mayor con pretensiones de progre en horario laboral, y sin saludar a tus empleados, que desde la primera vez que puse el pie allí percibieron mi condición, subiría las escaleras como una exhalación)
- Que entrarás sin llamar y sin tanga. Que subieras a mi despacho y sin palabras, sujetándote del pelo te arrodillaría junto a mi sillón para mostrarte lo que tendría entre mis manos para ti. 

(Si fuera una zorra, irrumpiría en tu despacho, pediría a tus clientes que se marcharan, lo que harían al ver la tensión de la escena, me quitaría el abrigo debajo del cual solo llevaría unas medias sin liguero y unos zapatos)
- Si fuera un señor mayor que sólo busca follar, te usaría esos minutos para mi único y entero placer.  Te follaría tu boquita hasta sentir el fondo de tu garganta y más tarde te subiría a ti y a tu falda para clav…

Felices Fiestas

Viernes

Una semana. Una larga semana de interminables siete días...

Durante los días que faltaban para verte, me mandaste mensajes incendiarios al móvil en horario de trabajo, utilizaste la videollamada para pasearte desnuda, acariciarte y con el volumen a tope brindarme (y a mis atónitos compañeros del vagón silencioso del AVE) una serenata de susurros, gemidos y procacidades... . El viernes al fin te mandé un mensaje, "espérame en nuestra habitación sobre las 22:00" (antes tenia que hacer unas compritas para ti en varias tiendas).
No llegué hasta casi las 23:00. Varias veces intentaste comunicar conmigo sin éxito. Yo, mientras, esperando plácidamente en el coffe-shop del hotel...
- Ahora subo en 5 minutos. Deja la puerta abierta. Te quiero desnuda y con el antifaz puesto
Sé de sobra que te atemoriza dejar la puerta del hotel abierta, y mas estando desnuda dentro, pero cuando llegué al umbral de la habitación 326 solo el cartel "de no molestar" impedía el paso.y entré sigilosam…

Feliz domingo...

Hoy me siento transgresor (inusual, no?). Hoy sacaré mis juguetes de la cartera y sin hablar colocare la cadena sobre la cama... el antifaz en tus ojos... las esposas, las bridas, las muñequeras...
Atada, cegada, abierta y entregada a mi... comienzo a deleitarme con cada unos de tus olores: la humedad de tu cabello, la piel de tu nuca, el regalo de tus pezones endurecidos, las feromonas de tus axilas, el vergel de tus ingles, la oscura promesa de tu ano....
Siento cada uno de tus gemidos... somos amantes y creo conocer donde se esconden cada uno de tus placeres... de tus debilidades... de tus secretos... y reconocer el olor de tu intimidad anegada de deseo, es un placer para mi.
Tus pies... mi lengua lame lentamente cada uno de tus dedos, uno a uno, mientras sujeto con fuerza tu estrecho empeine... Tu piel se eriza al sentir ahora a mis dientes atraparlos uno a uno... sientes mi fuerza, sientes mi deseo y queman las caricias.
Mis manos suben por tus piernas... infinitas... hasta alcanzar …

Tiempo perdido aparcando..

Todos los aparcamientos me saben a ti...

Aquel polvo rápido y duro entre los coches... inundarte, que no quisieras asearte antes de la reunión y empaparas tu tanga de mi durante toda la tarde.

La noche que te tuve que tapar tu boca con la mano para impedir que cada vez que me hundía en tu culo, tus gemidos (o mas bien rugidos) despertaran al guarda jurado.

O aquella en que la rubia del coche de al lado se quedo mirando cómo, de rodillas desde el asiento del copiloto, hacías desaparecer mi polla en tu boca mientras te masturbabas sin pudor... y ella te acompañó desde su coche sin dejar de mirarme a los ojos ni un solo segundo.

Y también aquel aparcamiento de autovía, lleno de camiones... y el de aquella entidad financiera, con gente trajeada pasando al lado... y el del Hotel donde manché toda tu blusa y entraste a cenar, sin blusa y sin sujetador... yo en mangas de camisa y tu luciendo sólo mi blazzer y un escotazo de vértigo...

Tiempo perdido.... para mi el tiempo perdido es el que discurr…

Daniela...

Restringir los sentidos es una táctica de la inteligencia militar para doblegar al oponente.
Dudo que en tu actual situación (mejor sería indicar posición) pueda considerarte oponente: He atado con amarres tus muñecas a tus tobillos y te he situado boca abajo. Una cadena discurre transversalmente por la cama, sujeta a las patas posteriores, y dos eslabones fijan esos amarres a la cadena; los he fijado de tal forma, ni muy separados ni muy juntos, que aun estando cómoda, te impidan cerrar mi visión de ti, de tu sexo ya húmedo… de tu culito estrecho, de tus blancas y rotundas nalgas…
Es el momento de continuar con inteligencia y cegar tus ojos para acrecentar tu sensación de vulnerabilidad, de entrega, de sumisión…
-         -  No seas excesivamente malo conmigo - Probablemente nuestro umbral de lo excesivo (como de lo placentero o lo doloroso) sea sutilmente distante.  -     - Pondremos remedio a eso con un código interno… cada vez que sientas algo indícame un número, del 0 al 10; el 0 e…