Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2012

Fruta...

Atado... me has atado de pies y manos en la silla de tu cocina, con las bridas que compré para ti en Leroy Merlin y las muñequeras de musculacion con argolla metalica del Decathlon. Imposible moverse. Ya lo probé contigo.
No recuerdo cómo comenzó este juego, pero estoy desnudo en el centro de tu cocina, y te has ido al dormitorio dejandome solo. Desnudo, atado y solo....
Oigo cómo deslizas cajones... abres y cierras puertas.... y de repente entras arrojandome tu indiferencia. Estas desnuda... explendidamente desnuda... y abres el frigorifico husmeando indolente entre las distintas bandejas.
Regresas con una pequeña fuente con fruta y te situas frente a mi. Te sientas sobre ese taburete alto blanco vintage de pie cromado.... Abierta de piernas en el comienzas a morder sonoramente una manzana mientras tus ojos escrutan mi mirada..
Un brillo lascivo inunda tu retina.... muerdes sonoramente de nuevo la manzana y la masticas lentamente...... En la bandeja tras de ti asoman frambuesas...
El tie…

Mi prima de riesgo...

Valores....
con el griego... peligroso, pero con su interes siempre al alza...
 y el frances... con ese gran gusto que le pone a todo...
no me estraña que mi prima sea un riesgo  para cualquier interesado




No hay prisa...

Ataré tus muñecas, ...para que te sientas prisionera.
Y tapáré tus ojos, ....para que te sientas vulnerable.
Y te desnudaré poco a poco, dejandote tan solo con tus medias, para que sientas aún más tu desnudez... Y así, prisionera, vulnerable y desnuda, te susurraré en el oido lo zorra que eres... y comenzaré a lamerte... y deslizaré mis dedos a lo largo de tu piel dibujando cada rincon, cada pliegue...
Tomará su tiempo.... no hay prisa hasta que mis dedos se cansen de erizar tus pezones.. hasta que mis besos se harten del sabor de tu deseo... hasta que mis dedos se hastién de jugar con tu sexo
Y solo en ese instante... enhiesto lujuriosamente por ti... me hundiré en tu garganta... sin permiso, sin cautela... y cuando tu garganta acuse el tamaño de mi deseo... te poseeré con desesperacion... hasta que me derrame en ti y te inunde una y mil veces... y regresando a tu boca comparta contigo, el sabor de nuestra lujuria