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Mostrando entradas de junio, 2008

Placer del Olfato....

Ensalada de rúcula con mozzarella fresca de bufala; aliño de aceite de oliva virgen de aceituna picual, aceto de módena y sal marina. Dos carabineros a la plancha de segundo. Todo ello regado con un cava nature helado... Sombra y brisa.
Antes de la comida... Ana habia accedido a desnudarse ante mi (hoy solo disfrutaba el olfato...). Tomé de sus manos cada una de las prendas que fue tendiendo: la escotada blusa roja, el ajustado mini short negro, el mínimalista tanga negro. Antes de depositarlas en el armario recorrí con mi nariz cada costura, cada pliegue, cada rincon, cada gota destilada por su ahora desnudo cuerpo: de la blusa, el olor de sus axilas (fresco, rotundo, joven); de sus short las feromonas de sus ingles (una escitante mezcla con fondo a cerezas maduras) y en su tanga, escruté el pequeño triangulo púbico (fondo libidinoso de datiles con miel... ) y la linea de negro tejido hendido entre sus nalgas (rotundo bouquet de almendras amargas).
De pié, en la habitacion, comencé a …

El placer del olfato... Prologo

La caja estaba a su nombre.... como las mañanas anteriores:
Una nota: "Te espero a las 4. Comeremos juntos. Te hara falta esto"
Junto a la nota un rollo de celofan transparente, de los usados en la cocina.
En la caja del rollo un pequeño post-it amarillo: "Ven sin duchar, por favor"

El placer de la vista (2)

Los brazos, la espalda, los senos de Ana se llenaron de hojas, volutas, formas vegetales, pajaros, figuras.... que Teresa trazaba diestramente con su pluma impregnada. Cada trazo, cada detalle, cada mancha de henna, cada correccion... infringia una concentrada sensacion en el cuerpo de Ana que se erizaba por momentos. Sus gemidos se derramaban por la habitacion. Teresa se habia despojado de su camiseta y postrada sobre el cuerpo de Ana, dibujaba ahora un motivo tribal alrededor de su ombligo. Yo, desde mi destierro sensorial era capaz de oler a traves de mi mascara el celo de ambas mujeres, su sudor, su placer, su necesidad...
Ana no apartaba la vista de la television que reflejaba mil veces ampliado cada detalle del dibujo de su cuerpo. A cada paso, Teresa, manipulando el zoom de la cámara, enfocaba un seno, el otro, el ombligo...su sexo abierto. Desde la pantalla Ana observaba con cuanta precision y sensibilidad se deslizaba la pluma impregnada en la tinta, cómo Teresa mannipulaba su…

El placer de la vista... (1)

Ana llamó a mi puerta unos minutos antes de la hora señalada. Llevaba mi caja entre sus manos. - Hola, llego pronto? - En absoluto, te estabamos esperando
El plural intrigó su mirada.... mantuvo su indecisión en el quicio de la entrada mientras me aproximaba a su mejilla para depositar un suave beso - Teresa está en la terraza. Confia en mi - En nuestro trato no había invitados - dijo fria - Tampoco se prohibian. Entra, toma un helado con nosotros y decide luego
Con paso decidido y sin soltar su caja, se dirigió a la terraza. Fuera estaba Teresa, una joven amiga mia: hermosa y exuberante de mirada transparente...
- Ana te presentó a Teresa. Es más que una amiga para mi y la mejor tatuadora que conozco...
Teresa se brindó rauda a saludar y besar a nuestra invitada mostrando una explendida y amplia sonrisa, acorde con su explendido y amplio escote...
La naturalidad de los gestos y de la situacion, con una bandeja de helado de leche merengada y otra de dulce de leche.... tranquilizó el gesto de An…