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Mostrando entradas de noviembre, 2007

Largo Viaje...

Primavera, viaje, calor, sudor, solr, olor, cuero.... Todo lo que rodeaba aquel viaje estaba inevitablemente abocado a la lujuria. Con mi coche estropeado, decidimos usar el de tu padre para ir a recoger los libros que aun te quedaban en tu apartamento. Acabado el curso semanas atras, todos pareciamos mas relajados y a la vez, más exaltados. El sol, los cuerpos con poca ropa y la inactividad eran condimentos suficientes como para hacer efervescencias en la líbido mas templada (en la mia, ni contar). Comenzamos la ruta riendonos... sin climatizador en el coche, decidimos ir mas lentos por una carretera secundaria con las ventanillas abiertas... el calor del coche, del dia y de nuestros cuerpos sobre los asientos de cuero del viejo mercedes de tu papa estaban cocinando el desenlace. Nos conociamos de mucho tiempo atras: tu salias con mi amigo y yo siempre he bebido los vientos por vos... - Te importa si me quito la blusa? Casi me salgo de la carretera cuando mi sangre abandonó todo su circ…

El Principe de Cenicienta

(...) El principe, cansado de esperar a que sus emisarios recorrieran su pequeño pais y no encontraran a la hermosa pareja de baile, decidió acometer personalmente la búsqueda.Cogiendo aquel zapato perdido, se decidió a recorrer su reino de manera minuciosa. En cada nueva comunidad a la que llegaba, se citaba a las damas más hermosas, exuberantes y solteras. A la hora señalada, cada doncella era convocada a la presencia del Principe, que esparaba ansioso cada una de las pruebas.
En una soledad de su estancia, bajo una ténue luz y ante el crepitar de una ardiente hoguera, el principe ofrecia el mismo hermoso y alto asiento de terciopelo rojo a cada una de las damas. Arrodillado ante ella, izaba levemente el vestido para descalzarla y, con suavidad, recorria son su mano el pie derecho, situandolo delicadamente sobre su rodilla...
En esa posición, el principe solía deleitarse unos minutos recorriendo saboreando su situación: su mano sujetaba el pie desde el talón; podía notar la calidez …

Embite...

Me provocabas.... desde que llegaste a mi casa esa tarde, estuviste provocandome... y yo; que no se decir que no... Solo te desprendiste de la falda vaquera. Tus medias los tacones y tu chaqueta permanecian en ti... Yo vagaba pleno de ansiedad por la habitacion. Te subiste a mi cama sin hacer, te apoyaste en mi chifonier y me lo volviste a pedir..... y ya sabe que no se negarme. Me acerqué a tu lado mientras ocultabas en silencio el rostro entre tus brazos. Ante los silencios mi olfato se agudiza: podia oler tu pelo húmedo recien lavado; las gotas de perfume alojadas tras tus lobulos... de ese japones que siempre olvido; pude distinguir la natural fragancia que se aloja bajo tus axilas cuando estas nerviosa; y con detenimiento, distinguir apenas retazos del dulce humor que debia estar mojando tus otros labios.... - Por favor..... volviste a requerirme haciendome regresar del mundo de tus aromas Solo porque no sé negarme... descargue una seca palmada sobre tu nalga derecha, que al instant…