Viernes


Una semana. Una larga semana de interminables siete días...

Durante los días que faltaban para verte, me mandaste mensajes incendiarios al móvil en horario de trabajo, utilizaste la videollamada para pasearte desnuda, acariciarte y con el volumen a tope brindarme (y a mis atónitos compañeros del vagón silencioso del AVE) una serenata de susurros, gemidos y procacidades...
.
El viernes al fin te mandé un mensaje, "espérame en nuestra habitación sobre las 22:00" (antes tenia que hacer unas compritas para ti en varias tiendas).

No llegué hasta casi las 23:00. Varias veces intentaste comunicar conmigo sin éxito. Yo, mientras, esperando plácidamente en el coffe-shop del hotel...
- Ahora subo en 5 minutos. Deja la puerta abierta. Te quiero desnuda y con el antifaz puesto

Sé de sobra que te atemoriza dejar la puerta del hotel abierta, y mas estando desnuda dentro, pero cuando llegué al umbral de la habitación 326 solo el cartel "de no molestar" impedía el paso.y entré sigilosamente para comprobar que allí estabas, sentada sobre el borde de la cama, con tu antifaz y un maravilloso tanga de encaje. 
- Eres tu?

Sin responder, comencé a pasearme por la habitación sólo por hacer ruido y ponerte nerviosa y poder sacar de mi cartera los juguetes... Te ponía nerviosa oírme y no saber que pasaba... me aproxime a besar tus labios. Intentaste un reproche pero mi boca lo impidió de nuevo. Un beso y mis caricias en tu nuca ahogaron cualquier intento de comentario. Mis manos en tus hombros te obligaron a levantar, y de pié, con esa sensación de indefensible que provoca la desnudez y la ceguera, me fue fácil colocar en tus muñecas y tobillos las muñequeras de halterofilia que había comprado expresamente en Decatlon para la ocasión. Antes me di el placer de recorrer tus senos con las frías argollas metálicas que tienen insertadas y erizar tus pezones.. 
.
Con la cadena de la ferretería, atada a cada lado en las patas de la cama, tracé una linea de amarre situada en junto al piecero.
- Cariño, échate en la cama boca abajo.

Y comencé a sujetarte: primero cada muñeca a su tobillo con un mosquetón, Luego cada mosquetón a la cadena, a la distancia suficiente como para tenerte abierta para mi. 

Me di un respiro para admirar mi obra. A cuatro patas sobre la cama, estabas inmovilizada, cegada, casi desnuda, abierta y entregada a mi placer. Aun me quedaba sacar mas juguetes de mi cartera...
- Abre la boca y prueba

Mis dedos desprendían un agradable olor a fresa y sacaste tu lengua para probar. Reconociste el sabor pero no la textura..
- Es un lubricante base agua de fresa... comestible y maravilloso, verdad?

Tu piel se erizó... Era momento de subir la temperatura aun mas y comencé a desabrochar sonoramente la cremallera de mi pantalón. Me imaginaste desnudo junto a ti cuando introduje mi dedo en tu boca, y muy muy despacio, lo conduje húmedo por tus hombros hacia la espalda y, muy muy despacio, lo llevé a tu espalda para descenderlo con parsimonia hasta tus nalgas... ladear la linea de tu tanga y perdelo bajo ella hasta situarlo en la estrecha entrada de tu ano, y muy suavemente, comenzar a rodearlo con movimientos circulares.
- Asi me gusta zorrita. Ahora subimos la apuesta... te dejaré recrear mis caricias. Haré lo que me hagas.... sigue el juego.

Percibiste mi sexo junto a tus labios e instintivamente los abriste para comenzar a recorrerlo con tu lengua al mismo tiempo que percibiste como mi dedo, ahora impregnado de fresa, regresaba detrás tuyo y reanudaba el juego pero al mismo ritmo que tu imprimias a tus caricias... Probaste parando y me detuve... reanudaste y reanudé... solo quedaba probar y me hundiste en tu garganta sin previo aviso... y mi dedo empaló tu culito hasta donde le fue posible..
- Cagbon de miegda... (es difícil hablar con mi polla en la boca) 

Tu lengua me recorría entero... despacio, deprisa.... arriba, abajo.... dentro, fuera... y mi dedo jugaba a repetir todo entre tus nalgas. La habitación comenzó a llenarse del olor del sexo, de tu boca, la saliva, el lubricante... cada vez estabas mas descontrolada pero mis caricias te impidan llegar.
- Espera cariño. Voy a ayudarte un poquito mas.... te presentare a un amigo.
- Joder. Hay mas personas contigo??? Cabrón, nunca te he permitido.....

No pudiste continuar. Una vibración comenzó a sonar y se situó junto a tu sexo aun tapado por el tanga. La sensación fue tan inesperada y placentera que apunto estuviste de correrte entera. Regresé al punto de partida... yo en tu boca, pero ahora un pequeño vibrador recorría por encima de tu tanga tu culito y tu sexo...
- Corréte zorrita y prometo dar después un buen uso al lubricante...


Sera por esto, que me gustan tanto los viernes???

Comentarios

Lydia ha dicho que…
Todas las sensaciones, hasta las más supéfluas se convierten en intensas, hasta ese olor de pelo mojado. Me encantan esos detalles... y los juegos a oscuras... jeje.


Besitos.
Anónimo ha dicho que…
Si una interminable semana acaba asi, a partir de ahora tus semanas no tendrán fin, tu cam reflejará lo iinimaginable y tu móvil vibrará, pero de pasión...Me encanta leerte Carlitos, pero me gusta más........Besos (1). tentación de vainilla
Grazia ha dicho que…
Carlitos. La espera acrecienta el deseo, potencia la imaginación y sin duda la tuya estaba a tope.
Interesante descripción.
Saludos
Monica ha dicho que…
qué casualidad!!!
ni me había dado cuenta de que hoy también es viernes

mis citas no usan arneses ni casi cuerdas pero... podría estar bien, por una vez, probar tu sistema

besitos dulces

Entradas populares