03 diciembre 2010

Sube...



 - Sube y no toques nada. 

El aviso de mensaje de mi teléfono interrumpió unos segundos la cena. Mis amigos desviaron la mirada solícitos pero discretos.

- No se encuentra bien. Ahora vuelvo.

Dentro de su rango, mentir por debilidad es uno de los pecados veniales y es evidente que mi debilidad por subir a su habitación justifica cualquier mentira.

La cena retomó el agradable nivel de "conversación entre amigos" mientras ascendía uno a uno los peldaños de madera de la casa rural donde hacíamos este mes la reunión anual. Con el paso del tiempo todos arrastrábamos historias diversas de variados desencuentros, familias, hijos, penurias, empleos y desempleos, pero aquella reunión era un paréntesis aséptico, aislado del exterior, en el que todos retomábamos la personalidad de nuestra juventud. Paco se convertía de nuevo en el "gorrilla" por muy magistrado que fuera, y seguimos admirando y suspirando por el culo de Eva por muchas farmacias e hijos que tuviera en propiedad. Sin embargo, lo mio con Judith se definiría en cualquier tele-serie como "pulsión sexual no resuelta".

Toqué levemente en la puerta y al no obtener respuesta la abrí cuidadosamente.  La chimenea desprendía un oloroso calor a encina y era la única iluminación de la estancia. Cuando la vi entendí parte del mensaje.

- Ahi. En la butaca. Solo mira...

Eva, a horcajadas sobre la cama, me mostraba su desnudez apenas interrumpida por el encaje negro a medio bajar de su tanga.... la piel, blanca y dorada por el fuego... Me senté como exigía y sin mediar palabra, su mano derecha descendió....

Observar, solo, acariciándose.... desnuda... blanca.... leve.... húmeda... dispuesta... El crepitar de la leña retorciéndose ante las llamas era el único sonido que interrumpía la ceremonia. Sus labios se contraían al ritmo de sus caricias... apretaba sus ojos cerrados en los puntos de placer... 

Sin poderlo evitar, comencé a acariciarme... sin poderlo evitar liberé mi pantalón de su presión... y sin quererlo evitar comencé a masajear mi miembro, brillante por la humedad, al mismo ritmo que intuí bajo sus sábanas.

Ella intuyendo mi entrega a la visión de su cuerpo y sus caricias... y las mías.... aceleró sus movimientos y segundos mas tardes sus gemidos inundaron la estancia mientras sus manos se inundaban de ella.... 

Se giró y mirándome a los ojos me indicó sin palabras que era mi turno... y cerrando mis ojos me abandoné al placer que se irradiaba de mis riñones en forma de ardientes espasmos. Unos segundos mas tardes, al abrir los ojos, Eva se encontraba de rodillas a mi lado, recogiéndome con su lengua... sin dejar una sola gota perdida. 

Ver su dedicación... me originó de nuevo una violenta erección, que esta vez no acabaría en mis manos de nuevo...


2 comentarios:

Shang Yue dijo...

Eva, Judith,... de nuevo Eva

cuántas pulsiones sexuales no resueltas te quedan por resolver?

estoy por pedirte que me invites a esas reuniones de amigos ;)

Lily dijo...

Genial!

Muy muy muy sexy!!
Me ha encantado tu blog :) Te sigo

Un beso