27 mayo 2015

Secreto....



Lo se. Lo asumo...
Soy un tipo raro que te quiere regalar un collar...

Un collar es algo muy personal. Transmite mucho, todo, de la persona que lo regala y sobre todo de la persona que lo recibe, lo usa...y pide llevarlo.

Me ha costado mucho decidirme. Tenia perfectamente claro el color, rojo. Pero no acertaba con el modelo. Mientras lo localizaba encargué una pequeña letra de plata: una R para identificar el dueño del collar..... y de la pieza...

Al final localicé el modelo justo... abraza el cuello sin apretar pero sin dar la vuelta... es ancho y permite lucir mi R y una pequeña argolla cromada a juego.... y sobre todo algo rígido; lo suficiente como para transmitir a quien lo lleva que las ordenes le serán dadas.... que los castigos serán cumplidos.... que el amo soy yo.... el amo del collar rojo y de la zorrita que se merezca lucirlo.

Te lo regalaré esta noche.... cuando te desnudes para mi, y cuando ciegue tus ojos y te detalle todas y a cada una de las conquistas que ganaré en tu piel, en tu cuerpo, en tu alma... de rodillas, sentirás mis manos atando las tuyas y me oirás susurrarte cuanto te deseo.... de rodillas recibirás el collar que tan cuidadosamente he elegido para ti, lleva una pequeña correa de frió metal.... y agradecerás ambas cosas con tus labios,a su debido tiempo.

Me encanta susurrarte y observar cómo se erizan tu piel y tus pezones... y me encanta acaricarlos, rodearlos... pellizcarlos... morderlos... quemarlos... y coger un hielo para derretirlo en ellos.... y que tu no puedas hacer nada.

Me muero por acariciar tu cuello.... desde tu nuca trazar surcos con mis dedos... con mis uñas... y descender a la voluptuosidad de tus blancas nalgas.... despacio... y regalarte un par de azotes... y que tu no puedas hacer nada.

Sueño muchas veces con acariciar tu sexo empapado de deseo, mientras te susurro cuanto te deseo.... y que me notes junto a ti aun vestido... y que te enojes mientras me deslizo cada vez mas atrevidamente dentro de ti..... y que sigas sin poder hacer nada.

Y ponerme de pie junto a ti.... cerca pero no próximo.... y descender la cremallera de mi pantalón sonora y quedamente... y apreciar cómo abres imperceptiblemente tus labios... y desnudarme.... despacio.... y notar como los humedeces.... y mirarte, admirarte, desearte como nunca.... y como siempre, intentar postergar el deseo de hundirme en tu garganta, de sentirte mía, de disfrutar de tus caricias, de llenar tu boca de mi, conmigo.... 

Y mientras te llevo de la correa al sofá que servirá para elevar tus caderas para hundirme en el mar de tu coño infinito, te susurro lo zorra que eres.... y descubro que no existe amo mas esclavo de ti que yo..... pero sabes? tendré mucho cuidado de mantener el secreto.





2 comentarios:

AGD dijo...

Hace bastante que sigo tu blog, y desde el primer día he querido preguntarte algo. Y tal vez este relato contenga una pista. ¿Empieza tu nombre realmente por R? Si es así... tal vez tú y yo nos conozcamos. ¿Qué posibilidades hay? Pocas, y sin emnargo al leerte sólo puedo pensar en una persona... en epistemología, en Bach, Wim Mertens, en café... espero tu respuesta.

carlitos dijo...

R ahi