29 octubre 2013

Castigos...


 
Me castigas....

Cuando llego tarde....
Cuando olvido una cita...
Cuando olivido lo inolvidable..
Cuando descuido lo inexcusable...
 
Y me castigas de nuevo;
 y me obligas a sentarme, a desnudarme
y me obligas a mirarte, a observarte...
 
Y recostada de espaldas...,
vestida tan solo con tus negras medias,
te acaricias frente a mi; separas levemente tus labios,
recorres su camino una y otra vez..
una y otra vez.... lenta... precisa...
hasta que la humedad brilla entre ellos.

Y entonces..... solo entonces
indagas, abres, deslizas..... buscas el centro... el cetro de tu placer
 
Buscas, conquistas, acaricias, bailes, susurros....
dentro, fuera, dentro..... calor ardiente....
invades... penetras... conquistas...
 
Y mientras...
me castigas a mirarte..
mi pena es admirar y desear...
mi penitencia, sufrir el egoísmo de tus propias caricias...
 
Y estallas...gimes...te agitas.... te derramas
una.... dos... cien veces convulsa...
y entonces... sólo entonces me permites finalizar mi castigo
y aproximarme al calor de tu húmeda intimidad...
oler...
besar..
desear..
quemarme de ti..
 
Y en ese instante ...
en el que mi alma pugna por beberte..
y cada vez que mi lengua se hunde en ti...
descargas uno.... dos... cien azotes en mi culo soberbio,
y con el ultimo de ellos....
vuelves a inundarme... a castigarme....
...
Eras mala y me castigas.
 ...
Pero no puedes imaginar 
cuanto me cuesta
olvidar todo lo inolvidable
y descuidar todo lo inexcusable
para seguir mereciendo y penando en mi piel
todos y cada uno de tus castigos
...

19 octubre 2013

El poeta se equivoca...


Con Clara mantenía algo muy especial. Reíamos, charlábamos sobre algún verso de Benedetti, la ultima novela de Coetzze..... tomábamos café.... follábamos... hablábamos de nuestros amores y desamores, follábamos de nuevo..... En nuestros encuentros nunca hubo premisas, prejuicios... prisas... Se creaba una atmósfera de tangible irrealidad.... el mundo que se detenía, y ambos nos bajábamos de él, iluminados por la penumbra de un hotel.....
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Un café podía ser un simple café, una llamada de teléfono, eso; una llamada.... o bien el inicio de una tormentosa tarde de sexo desenfrenado donde ni un solo poro de piel quedaba sin roce. Ella vive con pasión cada minuto, cada segundo de su vida.... trabaja con pasión ... se enfada, discute.... ama... desea.... folla.... odia.... con idéntica y arrebatadora pasión.
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Ayer quedamos a tomar algo y... surgió. De manera indolente... se situó delante de mi, deteniéndose para permitirme abrazarla... y besar su cuello...
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- Me vuelves loco cuando haces eso... No se que haré sin ti cuando me vaya...
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Cerró los ojos. Entre ambos esa seña equivalía a muchas cosas: necesito silencio... no quiero hablar mas del tema... no puedo hablar mas del tema... Mis manos recorrieron sus caderas delicadamente...
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- Te propongo un juego 
- Miedo me dan tus ideas..... Dime (y continuó con los ojos cerrados)
- Me gustaría pedir 3 deseos. En un pequeño párrafo de tu cuaderno escribir 3 cosas que desee de ti: sencillas y claras. No tiene que ser nada nuevo, o si....  cuando ambos los hayamos escrito, será el otro el que elija el regalo, el deseo que quiera satisfacer de la lista.
- Regalo?? Como un regalo de despedida??. Miedo me das tu, tus juegos y tus deseos... Pero me parece bien.
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Me levanté a conectar el mp3 al altavoz que había sobre la mesa del pc; seleccioné el jazz de Mare Nostrum (Richard Galiano). Cuando regresé, Clara ya estaba escribiendo en su hoja del cuaderno cuadriculado y me senté a su lado a escribir los míos sobre una hoja arrancada.
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Mis deseos fueron:
1.- Deseo que, frente a mi, te desnudes, te sientes, te abras, te masturbes y me permitas hacerlo a mi también, mientras te admiro.
2.- Deseo atar tus muñecas, arrodillarte.... y clavar mi miembro inundado tu boca y a tu lengua rodearlo, acariciarlo... mientras tu cuerpo se sitúa sobre el mio y me permites oler cómo la humedad invade tu sexo.... y probarlo... y llenar con mi espesa esencia tu boca.... y besarte después.
3.- Deseo acariciar tus nalgas, deslizar mi lengua entre ellas mientras mis dedos juegan entre tus otros labios. Deseo humedecer tu ano, distendirlo con mi lengua, con mis dedos... y cuando sienta que me lo entregas, hundirme en el.... delicada, pero firmemente... y cabalgar con lujuria hasta llenarte de mi...
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Cuando terminé de escribir, resonaban los desacordes de un piano y un violín... y ella levantó su turbia mirada para entregarme su .... sus deseos. Los tres pequeños papeles contenían las mismas 5 palabras: "deseo cumplir todos los tuyos"
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Ella se marchó.. y aun mantengo en mi piel todos y cada unos de sus deseos.... Canta Sabina que "no hay peor dolor que añorar lo que nunca se tuvo"... 

Esta vez el poeta se equivoca...  porque nunca te tuvo a ti, Clara.
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