19 diciembre 2010

Cena de empresa....


La planta primera del Hotel, a esa hora, era un autentico fiasco.

Terminadas las cenas, las 3 empresas que celebraban su fiesta de Navidad en el Hotel esa noche, habian pactado una barra libre con animacion musical.

Si una cena de empresa es peligrosa por si misma, juntar tres empresas puede resultar explosivo y cuando la música atronaba la sala habilitada para ello, Laura se aproximó a mi grupo, situado algo alejado de los minusculos bafles que salpicaban el techo. Acababa de trasladarla de mi departamento comercial al de operaciones. Había contratado a Laura un par de años antes por su inteligencia, su presencia y su innata empatia. Era la mejor, sin duda.

- Ven dire. A ver si eres tan diestro planificando como moviendo las caderas

No creo necesario indicar que una cena de empresa es un campo de minas. Nadie mira pero todos observan. Todo se permite pero todo pasa factura.

Laura no necesitaba esforzarse en ser sensual. Era pura sensualidad: los alargados lóbulos de sus orejas; su blanco cuello, el pronunciado escote, unas duras y perfildas nalgas.... solo  sus manos encallecidas desentonaban...

- Veo que sigues dandole al chelo. Me alegro de haber tenido algo que ver en ello....
-  Calla. No hables y por favor mueve esas caderas muy cerca de mi.... quiero sentirte. Quiero sentir al director de los cojones. Al simpatico cabron que me acaba de trasladar al puto departamento de operaciones.

Nada dije... tan solo baje mis manos a sus caderas y acompasé el ritmo para moverme junto a ella. Sentí la rabia de Laura bajo mis manos. Sentí el perfume de su cuello, y sentí como su mano ascendia por el cuello, bajo mi largo pelo, y marcaba sus uñas en el. Era imposible que Laura no percibiera mi inmediata erección... era imposible que no percibiera la excitación en mi respiración... que no notara el temblor de mis manos.... que no intuyera como mis ojos cerrados la desnudaban.... como mi olfato excrutaba bajo su perfume el olor de su piel....

La cogí de la mano y aprovechando a oscuridad nos dirigimos al pasillo donde un letrero señalana los aseos. Abrí el de minusválidos y sin concetar la iluminacion, cerré la puerta con seguro. Estreché a Laura contra la fria pared.... mis manos sujetaron su cadera mientras mi lengua recorria el largo cuello... sus jadeos rasgaban el silencio mientras mis dientes se hincaban en sus hombros y mis manos buscaban bajo su blusa la redonda calidez de sus senos...
Rodeados de sombras, sus manos lograron despojarme del pantalon y tantear mi excitacion a traves del boxer. Liberados sus pezones del sujetador de encaje, ahora eran mis dientes los que tanteaban sus pezones... y mis dedos se humedecian recorriendo la sutil hendidura entre sus otros labios... y allí me arrodillé.. allí dirigí mi olfato... mis caricias.... mis besos... Y Laura sujetando mi cabeza,  impedia que me separara de la humedad de su sexo, del que bebía alocadamente.... inundadome de su aroma y de su olor.... Mientras, mis manos jugaban con sus nalgas... y entre ellas....
Laura empezó a derramarse en mi, gimiendo, gritando, maldiciendo...... y se arrodillo juntó para lamer mi empapado rostro... y para morder mis labios.... y marcar mi espalda con sus uñas haciendo recorrer sus manos por ella....
La izé con cuidado, y tanteando el aseo localicé el inodoro y la barra de apoyo lateral. Situeé su pierna izquierda sobre la tapa, situé sus manos en la barra y las mias en sus nalgas.... Mi lengua ascendió lentamente por su columna, y luego volvió a bajar, pero sin detenerse en sus nalgas.... explorando su ignoto ano.... y volvi a recorrer el camino hasta su cuello... pero esta vez, al morderlo, mis manos buscaron su sexo a oscuras, lo abrieron, y clavandome hasta el fondo en él, la susurre...

- A ver si eres tan buena hablando como follando.....
- Espero que te guste, pero no esperes nada tradicional....

Y sin moverse, Laura bajó sus manos y empezó a tocarse mientras estrechaba ritmicamente su coño alrededor de mi polla.... las caricias de su mano la originaban pequeño estertores en todo el cuerpo... sus gemidos se convertian poco a poco en chillidos... y sus musculos se apretaban en mi, allá abajo, con un ritmo alocado.... a los pocos minutos mis riñones se convulsionaron y noté como mi esencia inundaba aquel maravilloso coño y se derramaba por sus muslos.... Laura, al percibirme, volvío a incrementar sus caricias para alcanzarme en un orgasmo animal, que inundo aquel oscuro aseo....

Intentando reponerme, a oscuras, noté como Laura salía de mi, se giraba y agachandose comenzaba a lamerme, recorriendo todo mi miembro, recogiendo en su lengua cada gota....

Un polvo mas tarde retornamos a la sala, donde entumecidos por el alcohol, seguian dando voces todos los presentes y nadie notó nuestra ausencia, las arrugas de mi pantalon o las sonrisas de ambos (o si?)

¡¡¡¡ Que duras son las cenas de empresa ¡¡¡¡

08 diciembre 2010

Chocolate...

La reunion se estaba convirtiendo en una pelea de gatos. Mi mente masculina hacia tiempo que volaba lejos de la sala de reuniones. Ella insistia en su postura de jefa, de experimentada inspectora, de probada ejecutiva...

- Quieres tomar algo? un té, un café...?

Si su mirada hubiera sido algo mas densa, hubiera fenecido en ese mismo instante.

- Lo que quieras. La reunion no va a durar mucho mas: tengo asuntos importantes mas tarde

Tras la evidencia (constatacion es mas preciso) de lo poco importante que mi reunion es para ella, bajé al bar de la esquina a pedir su poleo-menta y por romper mi monotonia de los ultimos meses (años?) pedi un chocolate y regrese con las bebidas en las manos.
Unos minutos mas tarde removia mi chocolate mientras admiraba la abierta frialdad con que ella estaba en la sala.... y sin pensarlo, sin meditar las consecuencias....lo hice. Mojé mi dedo índice en el chocolate tibio, lo removí con parsimonia, hasta captar su mirada..... y dirigí el  dedo a su boca....

Los segundos que permanecí con él ante sus labios se hicieron eternos... pero cerró los ojos en el mismo instante en que avanzó su boca abierta hacia el chocolate... noté como sus dientes se hincaban con lascivia en mi travieso dedo... y como sus labios succionaban con lujuria hasta la ultima gota...

El primer paso estaba dado, pero las reglas de juego aun no eran explicitas, asi qué jugué el segundo paso: mojando de nuevo el dedo, manché ahora con él mi barbilla de chocolate... y cerré los ojos ante las consecuencias: un desplante, un manotazo.... una lento lamentón.... Cuando sentí en mi piel la tercera opcion, me ruboricé al sentir como se hinchaban mis pantalones...

No quedaba una gota de chocolate en mi barbilla, y mi olfato podía apreciar el sensual olor de su saliba en mi piel... Era su turno. Desconcertada y excitada a partes iguales, decidió desnudar de sus zapatos rojos sus pies.... y untando en chocolate dos de sus dedos, pintó con ellos su pie derecho primero y luego el izquierdo....

Aproximé mi silla de ruedas a la suya para poder alcanzar con mis manos el "manjar" que se me ofrecía. Elevando sus piernas, que dejaron al alzance de mi vista el pecado de su negro encaje oculto entre sus muslos... deposité sus pies sobre mis piernas, y sujetando suavemente con mis manos su pie derecho, comencé a dispensar lentos y humedos lametones a sus pequeños dedos manchados... y cada uno de ellos, entraba en mi boca y los salian poco a poco sin una sola gota del espeso chocolate.... 9 minutos mas tardes no quedaba ni rastro de él en sus pies y mientras mis manos recorrian sus piernas hasta el mismo limite de su ropa interior, al volver, regresaban acompañdas de un intenso aroma afrutado que nublaba mis sentidos... pero era ahora mi turno, y para prepararlo necesitaba desnudarme...

Quedaba poco cholate en la taza, y mientras manchaba mi dedo ínidice con él, sus ojos no dejaban de brillar.... Sentado en mi silla, desnudo, mirandola de frente, sujete mi endurecida polla con mi mano izquierda y comence a recorrer su punta con el dedo.... Ella dudó unos segundos mientras observaba mis caricias, pero al instante hizo un ovillo toda su ropa para tirarla sobre una de las sillas y cogiendo la taza se la vertió entera sobre su minusculo vello púbico....El chocolate comenzó a descender parsimoniosamente hacia su sexo... y en el mismo instante en que alcanzó sus labios se tendió sobre la alfombra....

Sólo un segundo mas tarde, me hundía en su garganta al mismo ritmo que mi lengua descerrajaba alocados lenguetazos entre sus labios... su dedo buscaba hundirse en mi culo del mismo modo que el mio ya horadaba el suyo....

Chocolate, sudor, canela, almizcle, espeso, blanco, húmedo..... todo se fundió en un largo orgasmo mutuo que inundó la estancia de celo animal...

11 bss

03 diciembre 2010

Sube...



 - Sube y no toques nada. 

El aviso de mensaje de mi teléfono interrumpió unos segundos la cena. Mis amigos desviaron la mirada solícitos pero discretos.

- No se encuentra bien. Ahora vuelvo.

Dentro de su rango, mentir por debilidad es uno de los pecados veniales y es evidente que mi debilidad por subir a su habitación justifica cualquier mentira.

La cena retomó el agradable nivel de "conversación entre amigos" mientras ascendía uno a uno los peldaños de madera de la casa rural donde hacíamos este mes la reunión anual. Con el paso del tiempo todos arrastrábamos historias diversas de variados desencuentros, familias, hijos, penurias, empleos y desempleos, pero aquella reunión era un paréntesis aséptico, aislado del exterior, en el que todos retomábamos la personalidad de nuestra juventud. Paco se convertía de nuevo en el "gorrilla" por muy magistrado que fuera, y seguimos admirando y suspirando por el culo de Eva por muchas farmacias e hijos que tuviera en propiedad. Sin embargo, lo mio con Judith se definiría en cualquier tele-serie como "pulsión sexual no resuelta".

Toqué levemente en la puerta y al no obtener respuesta la abrí cuidadosamente.  La chimenea desprendía un oloroso calor a encina y era la única iluminación de la estancia. Cuando la vi entendí parte del mensaje.

- Ahi. En la butaca. Solo mira...

Eva, a horcajadas sobre la cama, me mostraba su desnudez apenas interrumpida por el encaje negro a medio bajar de su tanga.... la piel, blanca y dorada por el fuego... Me senté como exigía y sin mediar palabra, su mano derecha descendió....

Observar, solo, acariciándose.... desnuda... blanca.... leve.... húmeda... dispuesta... El crepitar de la leña retorciéndose ante las llamas era el único sonido que interrumpía la ceremonia. Sus labios se contraían al ritmo de sus caricias... apretaba sus ojos cerrados en los puntos de placer... 

Sin poderlo evitar, comencé a acariciarme... sin poderlo evitar liberé mi pantalón de su presión... y sin quererlo evitar comencé a masajear mi miembro, brillante por la humedad, al mismo ritmo que intuí bajo sus sábanas.

Ella intuyendo mi entrega a la visión de su cuerpo y sus caricias... y las mías.... aceleró sus movimientos y segundos mas tardes sus gemidos inundaron la estancia mientras sus manos se inundaban de ella.... 

Se giró y mirándome a los ojos me indicó sin palabras que era mi turno... y cerrando mis ojos me abandoné al placer que se irradiaba de mis riñones en forma de ardientes espasmos. Unos segundos mas tardes, al abrir los ojos, Eva se encontraba de rodillas a mi lado, recogiéndome con su lengua... sin dejar una sola gota perdida. 

Ver su dedicación... me originó de nuevo una violenta erección, que esta vez no acabaría en mis manos de nuevo...