19 octubre 2010

Gimnasio...

Seis largos meses.

Biceps, triceps y un largo números de músculos de mi cuerpo se estan deformando tras estos largos seis meses. Seguro.

Pero cada mañana, aun de madrugada, acudo rigurosamente al gim para poder escoger cuidadosamente el lugar adecuado; el más favorable a cada uno de los ejercicios con los que te castigas cada mañana.

Cuando te toca spining, intento situarme tras la bicicleta que tanto te gusta y distraidamente deposito mi sudadera en ella para que nadie la ocupe hasta que llegas y entonces la retiro. Siempre me sonries antes de comenzar... y yo sudo; pero sudo antes incluso de empezar, imaginando el momento en el que el monitor grite "montaña" y nos pongamos en pie a pedalear, y tus mallas elasticas acusen el esfuerzo ciñendose a cada milimetro de tu piel y sobre todo del tanga que recorre perfectamente tu cadera para descender por entre tus nalgas... A cada nueva pedalada, mis ojos te escrutan e imaginan los sitios reconditos por donde tu sudor estará deslizandose...

Los martes, te toca cinta y yo madrugo para poder correr en el aparato que hay junto al que te gusta, frente al gran espejo que nos refleja a todos. Veinte intensos minutos en los que podria dibujar de memoria el movimiento de tus senos bajo tu camiseta y la forma que en que el pantalon corto que usas ese dia se ajusta entre tus muslos...

Tanto madrugar, tanto ejercicio y tanto masturbarme en las duchas...

Cierro los ojos y te imagino separada de mi solo por un pequeño tabique, en el otro vestuario, desnuda.. sudada... mojada... enjabonada... agotada...

Cierro los ojos y me traslado a tu misma ducha... y mi mano ciega tu boca para evitar que tus compañeras nos oigan... y tus manos responden buscandome, acariciandome... deseandome... Bajo el grueso chorro de agua tibia que invade todo, te arrojo contra la pared... y el frio marmol endurece tus pezones. Necesito apretar mas la mano que ensordece tus gemidos cuando me sientes salvaje entre tus nalgas... No somos dos personas. La lujuria nos convierte en dos animales en celo y mientras el agua desciende por tu espalda tus manos me buscan.... me sujetan y me estrechan contra tu ano... lo insinuas en él y lo mantienes ahi... esperas mi embestida que no llega... y cuando mis dientes se señalan en tus hombros, me hundo hasta el fondo en ti de un solo y duro golpe... Ahogo tu grito y comienzo a clavarme en ti de forma convulsa...

El agua, el placer, el dolor..... todo explota al unisono en el fondo de tu culo, desbordandose en forma de blanca y espesa esencia..

Despierto sobre la cinta. Tu sonrisa se dirige algo mas abajo de mi ombligo...

Necesito ir a al ducha: me acompañas?





4 comentarios:

Lydia dijo...

Ah... ¿así que eras tú el de la cinta frente al espejo? vaya... mañana volveré.

POEM dijo...

jaja ¿ t estás poniendo en forma???? en 6 meses recuperando lo q debe ser toda la vida??? y ahora no lo abandones la gimnasio es una rutina un estilo de vida con polvo de premio!!!! mmm no sería capaz de hacer lo q haces tu con la tia q t gusta...
me gusta q ocurre de repente una mirada un intercambio breve de palabras insinuantes un número de móvil estoy realmente dispuesta a esperar meses a ese momento soy incapaz de buscar intencionadamente un encontronazo por mi deseable q sea....

en la ducha de tías del club no me atrevería a entrar jamás con un tío aunq el vestuario masculino es objetivo de una orgia en cuanto paso lo información al soco jaja

Shang Yue dijo...

siempre he pensado que lo mejor del gym son las duchas

La Mary Venusina dijo...

Hoy comienzo a buscarte en el gym!!