17 septiembre 2010

Vermouth...


Raramente digo "no" .


Ello, a veces, me ha originado un sinfín de embrollos inverosímiles.


Sin embargo, otras, postergar el desafío hasta el límite de la desvergüenza propia o ajena, colma de maravillosas endorfinas mi castigado sistema neuronal. 


Eres una cerda. Si.... Lo eres (y no digo que no me gustes por ello) Lo eres por conocerme tan bien y por usarlo contra mi, aunque comparta el placer del juego contigo.


Aquel día sólo pasaba cerca de tu trabajo... y solo llamé para compartir un vermouth, ya sabes, rojo. Solo esperé, por cortesía, aparcado junto a tu puerta.... y solo dibujé tu pierna con mi dedo índice hasta el limite de tu tanga... y tras ello, solo te pedí que me lo enseñaras. 


- Quieres ver mi tanga aquí en medio del tráfico??
- No. Realmente quiero olerlo.


Si en ese momento no me hubieras seguido el juego, deslizando tu tanga por tus piernas hasta abajo y dándome en mano ese lujurioso tanga blanco... el juego se habría detenido al buscar aparcamiento, pero no.... 


- Ahora quiero yo olerte. Métete en ese parking


Y como no se decir que no, mi mano se deslizaba fuera de la ventanilla buscando el ticket de entrada.... mientras sus manos entraban bajo mi jean para darme salida a mi.... Conocía ese viejo parking; su cansada iluminación... sus estrechas rampas hasta el tercer sótano, donde apenas aparca nadie, y en esa ultima revuelta, en medio de la rampa apenas iluminada por una parpadeante luz fluorescente, te pusiste de rodillas sobre el asiento y comenzaste a deglutirme sonoramente...


- No era olerme??
- (con sonido gutural) y quien dice que no lo hago?


Una ráfaga de largas me hizo tomar conciencia de un coche tras de mi en la rampa. Como pude continué hasta la esquina mas discreta de ese tercer sótano y hundido en tu garganta, desnudé tu culo para comenzar a azotarlo primero, y luego para hundir mi dedo en él al ritmo de las embestidas de tu lengua... Gemías, saltabas, gritabas mientras tu saliva empapaba mis cojones y mis dedos desaparecían entre tus labios... y entre tus nalgas.


- Querida, el tío del coche de antes esta frente a tu ventanilla con una perfecta visión de nuestro juego y, como no, de todas tus intimidades.... Se está tocando como una fiera
- Cabrón, a que no eres capaz de seguir mientras nos mira???
- Querida, realmente no me mira a mi..... se está masturbando ahora mismo contemplando tu espléndido coño abierto....


Y como no se decir que no.... te continué acariciando de manera aun mas visible. Saber que un extraño te observaba... que se daba placer a escasos centímetros.... que estábamos los tres en un parking publico....desató una inusitada lujuria en todas tus caricias; nunca sentí tanto placer con tu boca, tu lengua, tus gemidos..... Fuiste la primera en alcanzar un orgasmo tan sonoro y húmedo que al notarlo desató en mi otro fantástico que estalló en tu garganta....


Del tipo nada supimos... pero intuí su satisfacción. 


Minutos después aparcaba de nuevo frente a tu trabajo para devolverte a la rutina diaria, eso si, terminarías la jornada sin bragas por capricho mio.... y a cambio me pediste otro vermouth.... y cómo no se decir que no....



4 comentarios:

Gerard dijo...

Enorme! Hacia tiempo que no me pasaba por tu blog, y es una lástima. La foto, muy buena tambien.

Un saludo!

Shang Yue dijo...

me hubiese gustado estar en el coche de al lado
para ver tu cara de vicio y sentir cómo te corrías

Lady Blue dijo...

ummm Me hubiese gustado estar en ese coche... me encantan esos momentos improvisados y sobre todo me encanta que no puedan decir que no... un vermouth...? jajajaa

Me gusta como escribes y como describes los momentos... me encanta!!

Anónimo dijo...

pues lo que a mi me encanta es ahogarme...en el aroma a rosa mosqueta...cuando el descarga, profundamente en mi garganta, todo el placer acumulado con fuerza desde sus riñones...y terminar lamiendole hasta su última gota...