27 agosto 2010

Altaria...


Te fuiste...


Nada podía retener esa inminente partida a Valencia. Y a pesar de ello (o quizás, por ello) me colé en el Altaria en el último instante... Recorrí cada vagón, aunque sabia que estarías en preferente.


Esperé...


Conozco tus costumbres (manías?) y a la hora de la comida, te levantaste hacia el aseo para lavarte las manos (como siempre).


Te seguí...


Junto a la puerta del aseo te esperaba manteniendo una inexistente conversación con mi móvil ocultándome el rostro. Te cruzaste indiferente. Abriste la puerta y despreocupada entraste en el pequeño aseo sin prestar atención a cerrar tras de ti (solo necesitabas lavarte las manos...), pero cuando lo intentaste, mi pierna derecha ya había cruzado el umbral para impedírtelo, y mi mano derecha se dirigía tu boca para amortiguar cualquier posible grito.


Entré...


Y te giré de inmediato hacia el inodoro. Apresurado, continué la presión sobre tu boca mientras mi mano izquierda elevaba tu falda (que zorrita eres sin bragas). El espacio del aseo comenzó a estrecharse cuando te levante la pierna derecha y situé tus tazonazos rojos sobre la tapa del inodoro. En esa postura tu culo presionaba directamente mis boxer, recién surgidos tras caer mi pantalón. Polla en mano, comencé a recorrer suavemente tus otros labios con su punta endurecida. Surgieron tus gemidos apagados por entre mis dedos a la par que la humedad por entre tu sexo...


Loco...


Loco de lujuria y empapado de tus humores me mantuve en la entrada de tu sexo... estábamos llegando a Xativa, solo unos instantes mas.... y en el mismo instante que el Alaris tronó su bocina a escasos metros de la estación, me hundí con todo el ímpetu que proporcionaron mis riñones  hasta el fondo de ti: una sola vez... una sola embestida... quieto... Mis dientes se marcaron en tus hombros... y susurré a tu oído lo cabrón que me pones sin bragas, lo cabrón que me pongo cuando te follo así y lo cabrón que me pones cuando te corres....


El tren salió de Xativa segundos después de que tu orgasmo empapara mis pelotas. Llamaron a la puerta del aseo.. en el mismo momento estabas lamiendo tus humores de mi polla...


- Un momento ¡¡ (solo el momento que necesito para hundirme, ahora en tu garganta, y satisfacer tu sed.... zorrita)




pdt.- Es lo bueno que tiene el tren. Se disfruta mucho más de los viajes...



8 comentarios:

Adis dijo...

Mmmmm y pensar que he viajado en ese tren y que he estado en ese baño, buena entrada , me gusta como escribes

besitos a tu alma

Adis

Lydia dijo...

Un tren cargado de sueños... y de dulces experiencias.

Besito.

Lluna dijo...

Serà cuestión de viajar más en tren.

Gracias por hacerme disfrutar con sus lecturas.

Un saludo

La Mary Venusina dijo...

mmm... me dejaste con muchas ganas de ser ella...
besotes

soñandoenalgunlugar dijo...

Es lo que tiene el tren, que conoces gente... :-)
Excitante escrito, un placer leerte.

Shang Yue dijo...

qué razón tienes Carlitos!!

yo prefiero los trenes a los aviones, aunque a veces es imposible elegir.

Lady Blue dijo...

Creo que viajaré más en tren a partir de ahora... excitante relato...

Saludos


Lady

Anónimo dijo...

follar en el tren...en el coche...en donde sea pero follar de esa manera...me pone...mucho; relamer hasta la última gota me excita al límite...