28 mayo 2010

Fobia...

- Eres una "cabrona"...

Lo sabia. Y lo sabia desde el preciso instante en que te comenté mi fobia a las alturas, mi temor, mi vértigo... tus ojos se tornaron felinos y tus labios se entreabrieron, como lo suele hacer instantes antes de susurrarme guarradas al oido.

- Ven, calla y disfruta...

Me pareció inquietante montar en tu pequeño Smart y recorrer la ciudad en direccion desconocida (claro, solo para mi), pero al aparcar en esa calle solo pude temerme lo peor. A escasos metros de la fila de tilos centenarios que bordea el parque se encuentra la taquilla de la antigua instalacion del Teleférico de Madrid.

- Si vienes conmigo.... te la voy a mamar hasta el fondo de mi garganta, cariño

Un sudor frio recorrió mi espalda. Aun no pude identificar si se trataba del repentino miedo al viaje por las alturas del sur de Madrid o a la repentina ereccion que estallaba contra mi jean

- Cabrona....

Mi sistema circulatorio era un caos. El repentino subidon de adrenalina debia repartirse entre mis huevos y mi cerebro, entre huir, correr del Teleférico o correr-me entre aquellos labios que eran capaces de hacer desaparecer por completo mi nada despreciable virilidad. Como un zombi agarré su mano y con dos tiquets en la mano me encontré al borde del abismo accediendo a una estrecha cabina de plastico y cristal, cimbreando movida por la brisa y solo sujeta por un brillante cable de acero...

Nada mas salír, brincaste dentro de la cabina para irritarme, e irritado accedí a que tus manos descendieran mi pantalon, mi boxer..... mi mente exhausta escrutaba los riesgos para mi supervivencia: altura, cable, aire, altura, cabina, altura, cooooño... que gusto, mas altura, mas altura, mas......joder que gusto.......

En el punto mas alto del teleferico, en el que mi fobia consideraba como un 8.000 para un escalador, me hundiste entera en tu garganta y comenzaste a agitarte para mover la cabina.... Por fin mi cerebro optó... y agarrando tu cabeza descargúe toda mi blanca esencia hasta el fondo de tu ser, con tal rabia y abundancia que la derramabas por la comisura de tus labios incapaz de tragarla...
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pdt.- Ya tengo menos vertigo desde entonces... pero nunca se lo he reconocido, para poder seguir disfrutando de la vision que me produce ver mi semen descendiendo por su rostro.

24 mayo 2010

pip-pip...

El deseo se apoderaba a diario de su consciencia, haciendo imposible concentrarse en el trabajo...

pip-pip: "Eres una zorrita, y así te lo susurraré al oido mientras mis manos separan tus nalgas y ladean ligeramente tu tanga rojo"

Imaginaba que su compañeros olian la humedad de su lujuria que la escasa tela de ese mismo tanga tojo era incapaz de absorver...

pip-pip: "Pero antes de follarte como un perra en celo, cariño, te arrodillaras para demostrarme cuanto me has echado de menos..."

Hacia tiempo que no escuchaba la conversación del otro lado del telefono, el mismo tiempo que llevaba imaginando que no era su dedo el que en ese momento acariciaba su sexo...

pip-pip: "y esta vez el vino... no pienso beberlo en vaso..."

Un ronco gemido surgió del fondo de su alma acompasando el placer que inundó todos sus dedos... Un nuevo mensaje saltó en su Blacberry: pip-pip: "y no te duches para esta tarde... te prefiero así, oliendo a perra en celo..."

08 mayo 2010

6...


Si el perezoso recepcionista nocturno del hotel hubiera estado atento en su puesto, habria podido disfrutar de las imágenes de la cámara numero 6, la que controla todo lo que ocurre dentro del ascensor del mismo número.
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Dormitando, habia saludado a la pareja que acababa de acceder a la rececpción tras descender de un taxi. No le llamó especialmente la atención nada su aspecto. Pero si hubiera sido algo mas atento, podria haber percibido que, lo que el canoso caballero llevaba en el bolsillo de su chaqueta a modo de pañuelo, en realidad no era un pañuelo negro... Mas bien, parecia una escasa porcion de encaje negro.
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El siguió como si nada el recorrido del hombre y la mujer hasta el ascensor y en ese punto regresó a su sopor. El hombre, en un gesto intrascedente, recogio la prenda negra de su bolsillo para aspirar de nuevo su aroma, mientras ella volvia a encaramarse a sus tacones para depositar un pequeño mordisco en su menton.
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En el monitor 6 podria haber visto nítidamente como él la sujetaba del pelo, estrechandola por la espalda contra la pared del ascensor. Tambien percibiría con claridad como, mientras lamia el cuello de la dama, su mano derecha dejaba al aire un rotundo culo blanco, momento en el que el recepcionsta habria podido caer en la cuenta de que la prenda negra que decoraba la chaqueta azul gabardina, solo podria ser el tanga que la rubia dama llevaba puesto minutos antes durante la cena.
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Un simple vistazo le hubiera valido ademas, para distinguir como el hombre azotaba en varias ocasiones, queizas 6 tambien, esas blancas nalgas con su mano derecha abierta, mientras la seguia sujetando del pelo, y como, tras el ultimo azote desabrochaba su pantalon para liberar una nada desdeñable erección, que segundos mas tarde, desapareció engullida por la rubia dama que ahora estaba agachada ante ella. El ascensor se detuvo, y el varón presióno en el teclado un nuevo destino mientras se afanaba por clavar toda su virilidad en la garganta de ella y un dedo empapado en su saliva, en el fondo de su culo.
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Con una minima atención, la cámara 6 habria mostrado como, tras hacer desaparecer media docena de veces (6?) todo su miembro entre los labios de ella, se abatia entre estertores. Era perceptible a traves de la cámara de vigilancia que de los labios sonrientes de ella se derramaban algunas gotas de su esencia que no tuvo el mayor reparo en recuperar con su dedo y disfrutarlas de nuevo en su boca. Tampoco le hubiera sido dificil adivinar que ella misma se habia abandondo instantes antes a un orgasmo proporcionado por las caricias de el, casi en el mismo instante que el ascensor se habia detenido y habria sus puertas de nuevo en alguna de las plantas y ambos, medio desnudos, desaparecian de la pantalla y el monitor 6 recuperaba la soledad nocturna habitual...
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03 mayo 2010

Algunas veces...



Algunas veces, mientras duermes, me aproximo a escasos milimetros de tu boca, trazo con mi imaginación sus carnosas formas y rememoro su sabor..

Algunas veces... algunas... me atrevo a deslizar mis yemas por tus senos dormidos... y siento como tus pezones se escabullen de tu sueño distante y se endurecen ante mis caricias..

Algunas veces... otras... desciendo felino hacia tu cintura, y, recostandome próximo, dibujo con tu vello recortado todos los caminos que se pierden entre tus otros labios, y, cerrando los ojos puedo oler toda tu feminidad concentrada a escasos centímetros de mi...

Y algunas veces... un dedo empapado en mi saliva recorre desde tu ombligo ese camino imaginario, y atrevido, dibuja suavemente un labio, hacia abajo... y el otro, subiendo.... y así, sin prisa, sin pausa... rozando levemente los pliegues que esconden tu placer... hasta que, brillante y húmedo el boton de tu placer asome de su escondido centro...

Y algunas veces... algunas... mi dedo te acaricia allí.... y tu piel se eriza imperceptible... y mi dedo lo circunda delicado... y tu estómago se contrae.... y entonces, agachado entre tus muslos, es mi lengua quien lo acaricia.... y siento cómo, en sueños.... separas ligeramente tus muslos... y ronroneas.... y gimes..... y tus manos se dirigen a mi culo desnudo....

Y a veces.... consigo desperezarte empapada, lasciva, traviesa.... cachonda.... y tus manos se aferran a mis pelotas para llevarse mi sexo a tu boca... mientras mi lengua te regala tu primer orgasmo...

Pero esto es solo a veces......