18 septiembre 2009

Juegos...



En el mismo instante en que cruzaste el umbral de la puerta las divisaste, metálicas y duras, sobre el blanco de las sabanas. Tu corazon bombeaba sangre con tanta intensidad que podias percibir cada latido en tu sexo, empapado hacia ya una hora larga.

- El juego es sencillo...

La voz surgía grave desde la esquina que permanecía en penumbra junto al armario. Solo los zapatos brillaban bajo la luz de las mesillas.

-... desnudate por completo, pasa un brazo por cada lado del pilar del dosel y ponte las esposas...

Inmovil seguia mirando el perfil del hombre de donde surgian las instrucciones.

-... o vete ahora mismo.

Comencé a percibir en mi misma el olor de mi sexo empapando el tanga. Habia llegado hasta allí y el morbo me atraía con el mismo ímpetu que mi sentido comun me indicaba que saliera corriendo.

-Y las llaves de las esposas???

-Todo a su tiempo. Tendras ocasion de conseguirlas antes de las 17:00. A esa hora, pase lo que pase... te liberaré, podrás irte y decidir si vuelves mas tarde a por mas.

Mi cerebro me advertia que estaba haciendo una autentica locura cuando desnuda y excitada ajustaba las esposas a mis muñecas. De pie, recostada sobre la cama, con mis brazos rodeando aquel bello pilar metalico de la cama.... inmovilizada, entregada, humillada... pero terriblemente excitada. La voz se movió y se dirigía hacia mi.

-Querida, en primer lugar las reglas: si deseas pararlo todo, en cualquier momento, por el motivo que sea, tienes una palabra de seguridad: stop (¿aquello deberia tranquilizarme? pues los latidos que sentia entre mis otros labios galopaban). En segundo lugar: puedes conseguir las llaves ( lo decia depositando una llave en la mesilla lejos de mi alcance) solo si consigues que me corra en tu boca... (al fin un reto).. y en tercer lugar.... basta de palabras.

La "s" del plural coincidió con un comedido azote en el medio de mi nalga derecha que encrespó todo mi cuerpo instantaneamente. Noté como su mano acariciaba el lugar del "impacto" de una manera casi tierna... Se separó de mi para desnudarse y recojer del armario una pequeña caja que depositó ante mis vista. Dentro una coquetas pinzas y un pequeño artilugio negro. Mientras miaraba absorta los artilugios, su poya surgió por sorpresa ante mi cara y sin pensarlo dos veces comencé desesparada a lamer sus huevos. Pretendía hacerle correr en mi garganta antes de adivinar el incierto uso de sus jugetitos...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya m extrañaba a mi tanta tardanza en hacer un post a unos jugetes como estos... y mira que yo ahora me esperaba una trilogía con fuego y tierra....., será que me dejé llevar por mi imaginación.... Besos con sabor a vainilla.

Alexia dijo...

Que de recuerdos vienen a mi mente cuando leo este relato suyo...será que este tipo de encuentros solo se dan entre dos seres que pactan y asumen la dominación y la sumisión por propio deleite...me gusta
Saludos desde mi pequeño rincón del norte

Sensaciones Encontradas dijo...

Excelente!!! Como me gusta esta clase de erotismo en el que la imaginaciòn y la sumisiòn juegan un papel importante...

Carl dijo...

Excelente relato. Me ha encantado. Sigue soñando y cuéntanoslo.
Saludos.

La Tentación dijo...

Todo sueño puede hacerse realidad basta con que uno lo desee lo suficiente.