15 agosto 2009

Gotas...

El calor del verano ha comenzado a derretir los hielos que saqué del congelador... Te he desnudado con parsimoniosa lujuria: mis dedos han recorrido cada pliegue, cada costura, cada encaje de tu ropa, pero solo han dibujado tu cuerpo a traves de ellas...
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Con las rodillas elevadas, te brindas a mi. Y yo, recojo del pequeño tazon de cristal ,donde el agua helada se deshace poco a poco, unas gotas entre mis dedos y las suelto desde tus rodillas...
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Las primeras gotas apenas rocorren unos centímetros y se detienen, indecisas.... y mis labios imitan el recorrido bebiendo cada rastro de ellas hasta alcanzarlas. Vuelvo a mojar mis dedos y verter heladas gotas, que esta vez, descienden raudas por el interior de tus muslos hasta que el rastro se pierdes bajo tus nalgas. Nuevamente mis labios comienzan en el lugar de partida, tus rodillas, y trazan húmedos la misma singladura que un instante antes han recorrido las gotas: la rodilla, la tu muslo... por detras... bajando... e intento beber lo que queda de ellas bajo tus nalgas.
Ahora toca desde la otra rodilla. La mezcla del juego, las frias gotas recorriendo tu piel por donde a ellas les place... el calor de mis labios tras ellas y la humedad de mi lengua recogiendolas comienza ha originar una brillante humedad que asoma timida por entre tus labios. Vuelvo a soltar el gélido agua y ahora surca intrépida tu pierna para detenerse en la cintura y desbordarse por el pliegue de tu ingle hasta detenserse entre tus nalgas. Mientras me acerco para emularlas, un leve estremecimiento te recorre porque sabes cada uno de los sitios que recorreré bebiendote... y cuando me acerco a tus caderas no puedes evitar un apagado gemido, que se acrecienta cuando mi lengua desfila por tus ingles y que se convierte en un pequeño estertor cuando sientes mi rostro junto a tu sexo y mi lengua junto a tu ano... intentado adivinar el escondite de las traviesas gotas...
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Sigo vertiendo gotas por tus rodillas... al azar... ahora las bebo de tu ombligo.... ahora nuevamente han descendido por el interior de tus muslos hacia tus nalgas... de nuevo por tus ingles... y a cada paso, y a cada beso... se acrecienta el hilo de humedad que mana de tu sexo...
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Arrojo ahora el agua con la suficiente experiencia como para prever su destino... y es ahora cuando le deposito de tal manera que se enrede en tu vello y empape tus labios... tus otros labios. Y es en este momento en el que, con un pequeño hielo en mi boca, juego alrededor de tus labios... entre ellos... dentros de ellos... y acaricio con delicadeza el pequeño boton que esconden en el mismo instante que tus gemidos anuncian tu placer e inundan mi rostro.
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pdt.- La hidratacion en verano es siempre muy recomenbable...

5 comentarios:

Nikita dijo...

Ayssssssssh bonita manera de hidratarse, mmm con este calor.
Carlitos siempre tan sensual.
Beso

Lydia dijo...

Todo un mundo de humedades... desde la condensación de dos cuerpos ardientes, hasta el hielo que apaga su calor.

Alexia dijo...

Que delicia ser recorrida con el rumor de las gotas y el intenso contacto de una hábil lengua.
Se ve que hay quien sabe despertar otro tipo de ardores...

geheugen dijo...

Los delicados recorridos de las gotas dibujando en su cuerpo los intricados recorridos de tus placeres.
Una delicia de sensaciones, imágenes y texturas que demandan ser releídas con los ojos cerrados.

Un exquisito placer.

Anónimo dijo...

Que mejor manera de refrescarse con unas pequeñas gotas de hielo y mucho mejor si lo vierte un experto.
muchos bEsos
mi qUerido carlitos
cAthie