13 enero 2009

Cosas importantes...

"Scorpions: Aun te sigo amando..."
Mi movil no dejaba de sonar y sentado al fuego de su hogar, alimentado con una vieja encina hecha leña, mi abuelo, anudando una tras otra las hebras de una interminable alfombra, siempre me repetía: "En la vida hay cosas muy importantes, Carlitos... y el trabajo no es una de ellas".
Años mas tarde, volví a recordarlo cuando, tomando tu té verde con naranja y canela, me mordiste lascivamente la oreja.
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La visita pretendia ser de cortesia. Tu mucho tiempo de viaje.... Yo mucho tiempo ausente... Ambos cargados de compromisos y reglas... pero siempre para otros.... Juntos constituiamos una república independiente de nadie y de todo....
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-Me gusta tu nuevo perfume. Gucci?
Siempre me sorprendias: tu pregunta llegaba con tu sonrisa y con tu mano descansando descuidadamente en mi entrepierna....
-Si, pero es el antiguo, el que despide toques de madera y cuero...
-Siempre te han gustado las cosas especiales. Sigues llevando esa ropa interior tan tuya tambien? (Por mia, se referia a mis boxer) Yo hoy me he vestido especialmente para ti....
Mi abuelo volvió a susurrarme mientras miraba cómo el reloj se aproximaba inexorablemente a la hora de la reunión.
-Consciente de su poder (cuantas veces demosatrado) volvió a morder mi oreja al mismo tiempo que se sentaba a horcajadas sobre mi.
-Vete si es tu deseo... pero déjala a ella conmigo... o mejor dicho... dentro de mi.
Como en los viejos tiempos, cerre los ojos para besar sus labios mientras mis manos indagaban la realidad de sus afirmaciones bajo su coqueta falda asimetrica. Gemiste cuando mis dedos saltaron tus ligas y accedieron hasta tu desnudo sexo... y volviste a gemir cuando me levanté descontrolado para asir tus muñecas y comenzar a desnudarte...
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Te situé sobre mis desnudas rodillas portando tan solo las medias y los ligueros. Solo. Tu cabeza colgando hasta elsuelo... y mis manos comenzaron a recorrer tus nalgas en círculos, desde el hueso de tu cadera y regresando muy despacio tras recorrerlas. Vertí el aceite de masaje desde tu coxis... descendia despacio... hasta la negritud de tu ano y entonces mis dedos accedieron a él para tomarlo y extenderlo con suavidad. Volvias a gemir y yo volvia a verter el frio aceite sobre ti... sobre tu culo.... sobre tu ano... y cada vez que lo recogia entre mis dedos, ellos horadaban un poco mas la esterchez de tu oscura entrada...
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Mi mano cortó el aire para estrellarse en tu cachete derecho haciendo resonar un sonoro azote...
De entre tus nalgas comenzó a brotar el aroma del deseo y en mis rodillas, una brillante humedad impregnó mi piel. Mientras uno de mis dedos, entre tus nalgas, intentaba distendirte, acariciaba tus nalgas con el dorso de mi mano derecha... y cada embite de mi dedo era acompañado de un nuevo azote...
Tus caderas empezaron a bailar sobre mis huesudas piernas intentando masturbarte con ellas... mojabas mis muslos, mojabas mis dedos, mojabas mi sexo.... gemias, bailabas, arqueabas tu cuerpo.....
-Cabron.... follame ahora
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Y yo haciendo caso a mi abuelo.... llegue muy tarde a la reunion