29 septiembre 2008

Vainilla...

"De la orquidea vanilla, conocida por los aztecas como flor negra, se obtiene un potente aromatizante: la vainilla, cuyo punto optimo de sabor se alcanza abriendo por la mitad sus vainas, momento en el que libera su máximo aroma..."
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No pude comprobar cómo o cuando llegabas.
Te inclinaste para saludarme y
la mirada de tus ojos y ese delicado aroma a vainilla me embriagaron...
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A traves del travieso botón de tu camisa a rayas se intuia el encaje de tu escote.
Tus manos, frágiles, describian figuras sobre la mesa del restaurante mientras hablabas de sueños...
Yo, no podia dejar de pensar en la vainilla.
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Lo siento, pero mientras los minutos de la comida desaparecian veloces,
mi mente viajaba a traves de tu pelo...
me imaginaba lavandolo entre mis manos, sumergidos ambos en un tibio baño de agua caliente; imaginaba el vapor, el calor, la textura de tu cabello, la sensible piel de tu cuello,
la blancura de tus huesudos hombros...
pero sabes?
la delicada vainilla navegaba con el vaho, y yo desconcertado, necesitaba saciarme de ella....
Paseamos por el parque, recordando, riendo... soñando.
Tus ojos iluminaban el camino y yo, te seguía, imaginando tu espalda y cómo mis manos enjabonaban una a una, cada peca...
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Tu cabeza se apoyó en mi hombro cuando sentiste mis manos dibujar tus senos...
los pinceles de mis dedos trazaron su volumen
y ascendieron hacia la aureola que adorna tus enhiestos pezones..
En mi sueño, cerraste los ojos cuando los besé y gemiste cuando sentiste mis traviesos dientes atraparlos delicadamente...
pero la vainilla, no se escondia en ellos.
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Tomamos café en el museo... reias y yo, tras la mesa,
tras mis gafas de sol, te recostaba en un onírico lecho y acariciaba tus delgadas piernas mientras, mis besos ascendian por ellas... la vainilla...
podia percibir gotas de su esencia próximas.
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Mis manos recorrieron tus muslos hasta alcanzar tus blancas nalgas
y asiendote con fuerza por ellas,
dirigí tu intimidad hacia mis labios....
el delicado fruto de ti...
empezó a libarse en tu intimidad, embriagando mis sentidos.
Lo recolecté ávido, sin pausa.... y una vez saciada mi sed, pero no mi deseo...
te hice mia con desesperación, hasta inundarte de mi...
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Bajaste de mi coche y con un beso me devolviste tu fragancia,
en el mismo momento en el que juntos, nos hicimos uno..

6 comentarios:

Belle dijo...

¡¡ Y con gafas !! qué barbaridad...

Anónimo dijo...

¿y solo le has dado un beso? ¡carlitos te has enamorao! voy a oler a vainilla para ver si me cruzo en tu camino y me sueñas algo como esto! encantador relato.
besos humedos con sabor a vainilla. yo.

CalidaSirena dijo...

Me encanta esta parte vainilla, me he derretido al leerla, tantas emociones liberadas, tantos sentimientos expresados con tanta dulzura que no puedo evitar que me invadan sensaciones de momentos recordados y vividos..
Enhorabuena por la manera tan brillante de escribirlo..
Besos muy tiernos

claudia_azocar_3@yahoo.com dijo...

bueno en gustos, no está escrito, cambiare de aroma a lavanda, y todo perfecto, un beso!!!

Alexxx dijo...

Esta muy bueno, y sobre todo el olor de vainilla es muy exquisito

Lydia dijo...

Como siempre todos los sentidos a flor de piel... casi he podido oler la vahinilla y ver como esa mirada iluminaba el camino del parque...