27 diciembre 2007

11 delicatessen del 2.007...

1. el sabor salado de tus lagrimas...
2. el dulce sabor de tus labios...

3. la esencia que escondes tras el lóbulo de tu oreja...



4. el lácteo sabor que destilan tus pezones al morderlos...


5. las feromonas condensadas en tus axilas...


6. el pecaminoso sabor alrededor de tu ombligo...



7. Cada uno de los dedos que mordisqueo de tus pies....

8. el exquisito bocado de tus nalgas...


9. la canela y el almizcle que esconde tu oscuro ano...

10. el aroma a ti, húmeda, impregnando tu ropa interior


11. y el mas esclusivo de todos... el sabor de tu intimidad

09 diciembre 2007

200.000...


Este fin de semana el blog ha superado las 200.000 miradas cómplices... Este espacio nació en Noviembre del 2.005; en Mayo del 2.007 alcancé las 100.000 visitas, y solo 7 meses mas tarde se han doblado.


Hace dos años, estaba cansado de navegar por una red inundada de pronografia, sexo pegajoso, relatos simples, previsibles.... Creo en el erotismo; creo en la imaginación... me gusta que inciten mi oido, que exciten mi olfato, que solivianten mi tacto..... en definitiva, que provoquen al mas sexual de todos mis organos: mi cerebro. Eso es lo que, con toda humildad, he intentado desde esta pequeña esquina del cibermundo.


Gracias a todo@s

07 diciembre 2007

Permiteme...

Junto a ti, junto a tu desnudez,
permíteme...
Permíteme...
Permite, que mi pincel...
dibuje tu contorno,
te recorra explorando volúmenes
sombree la oscuridad de tu pelo,
de tus axilas,
de tu vello...
Permite que esboze desde tu nuca
el sinusoso camino de tu espalda.
Permite que mi pincel,
descienda...
recorra...
indague...
Permite que exprese,
que trace un claroscuro...
el nacar de tus nalgas...
frente a la oscuridad acre de tu ano
y el desfiladero hacia tu sexo...
Permite que perfile le longitud de esos labios,
que situe con mis dedos,
como lo haria el mas sensible pincel,
el punto donde se estrechan
donde se juntan,
donde nacen,
donde brotan...
Permíte que venere tu imagen
tu perfil, tu esbozo, tu encaje..,
y que mi pincel...
se derrita en ti.