18 diciembre 2006

El Spa...(2)

... el agua comenzaba a enfriarse.... decidí coger la ducha, abrir el grifo del agua caliente y esperar a que en el telefono comenzara a caer un grueso chorro de agua. Mi mano izquierda descendió hasta situarse bajo sus nalgas y mi mano derecha comenzó a dirigir el agua; primero cerca del cuello, reborboteando junto a los hombros... con pausado movimiento, el agua fue alcanzado el nacimiento del seno derecho, redeandolo y luego ascendiendo hasta el pezón, que bajo el agua, se encabritó desesperadamente pugnando en una lucha desigual...
De mano izquierda dos dedos comenzaron a acariciar el camino entre las nalgas, que a este paso estaba completamente espedito porque hacia tiempo que sus piernas se habian abierto...
El agua descendia caliente desde todo lo alto que la mi mano podia elevar la ducha. El sonido del agua derramandose a ambos lados de la ducha sobre el suelo y el vaho del calor del agua proporcionaban a la estancia un ambiente elevadamente lujurioso.... apliqué el mismo trato al remiso seno izquierdo, que a los pocos segundos lucia un enhieto remate morado sobre la aureola... Mis dedos bajo el agua circundaban en ese momento el agujero acre del deseado y oscuro envés... y salieron unos segundos para recoger algo del unguento de algas que reposaba en la esquina de la bañera y volver, ahora convenientemente lubricados, para hundirse delicadamente dentro de su ano.... sus gemidos, la respiracion acelerada y el inicio de un alocado baile alredor de ellos, terminaron por hundirlos por completo.... era el momento de dirigir aquel poderoso chorro ardiente hacia la selva ignota de su ingle...

03 diciembre 2006

El Spa...(1)











Acudí a la llamada de Eva. Me facilitaba la direccion de un balneario rural que habia visitado recientemente y del que quería que tomara ciertos detalles de la disposicion de las instalaciones para poder rematar el proyecto del suyo, que acababa de encargar a mi despacho.
El acceso al centro era realmente farragoso: carretera rural de tierra rodeada de grandes jaras con pequeñas tierras cujadas de olivos y vides a ambos lados. Alcancé una pequeña cancela donde me pidieron el nombre desde un videoportero: "le estamos esperando... pase". Junto al antiguo caseron de piedra un rotulo marcaba la zona de aparcamiento bajo un enorme platanero. Solo dos coches. Ninguno era el de Eva.
Descendí y admire el entorno: la parte baja de la ladera estaba inundada por la niebla, a ambos lados surgina dos pequeños mogotes de terreno; en uno estaba el balneario asomandose sobre el otro... el silencio era penetrante al igual que el aroma a retama fresca... Andando hasta el porton del caseron no pude apreciar a ninguna otra persona. Accedí al interior y el calor de un enorme fuego de leña me estalló en el rostro. La entrada estaba decorada con discreccion y elegancia: un escritorio ingles... un arreglo floral blanco... las paredes empapeladas con un papel chino...
- Bienvenido. Eva me dijo que llegaría por la mañana. Puede usar las instalaciones a su antojo... si desea cualquier servicio no dude en hacermelo saber. Estaré en el jardin plantando unos bulbos de tulipanes; es el momento si se quieren disfrutar en primavera.
- Muy amable.
Desapareció por el porton con una cesta de mimbre plagada de pequeños bulbos...
Comencé la visita por el salon comun. Sobre la pequeña cocina... unas calabazas; mas allá un pequeño aparador convertido en libreria... dos sillones de oreja estaban enfrentados a la chimenea encendida.. al lado del hogar, un caldero de hierro lleno de agua desprendia vapores de manzanilla por toda la estancia. El letrero del Spa marcaba un paso a la derecha... hacia allí me dirigí abriendo otra puerta bajo un antiguo dintel de piedra. Tras la puerta un pequeño vestidor con moqueta, una butaca decapada en blanco y un espejo. Una toalla estaba delicadamente doblada sobre una alacena junto a un perchero. Motivado por la invitación, me desnude por completo en aquella cálida estancia y rodee mi contura con la toalla. Otra puerta era la unica salida; tras ella un ambiente solo iluminado por velas... el sonido del agua vertiendose desde algun sitio... olor a sandalo... y calor, calor húmedo. Cuando acsotumbre mis pupilas a la baja iluminación, aprecié una bañera circular a un lado y un par de ellas más frente a mi. El agua se derramaba de una de ellas... dentro habia alguien.
- Por favor... sigue acariciandome... lo necesito.
Era claro que la oferta no era para mi, sin embargo no pude evitar aproximarme. Un explendido cuerpo de mujer se me ofrecia, languido, entre las tibias aguas de aquella bañera. Sin saber cómo ni por qué, me arrodillé ante ella, junto al borde, y cogiendo agua en la palma de mi mano la vertí delicadamemte sobre el seno mas proximo a mi. La unica respuesta la obtuve del pezón que acababa de bañar.... repetí el gesto con su gemelo de la izquierda y ambos, enhiestos, surgieron de entre las aguas....
- Ahora estoy empezando a disfrutar el baño....
No pude negar que yo tambien... Repitiendo el gesto con la mano derecha, continue vertiendo el agua caliente por sus piernas... por sus muslos... alrededor de su ombligo.... por los hombros... mientras, mi mano izquierda, se habia introducido en el agua caliente y estaba masajeando con vigor sus pies.