09 julio 2006

Fuente Dorada

fotografia: Arturo PizaCompartir apartamento con mi compañera de Facultad no entraba en mis planes, pero la penetrante mirada del director de mi banco cuando fui a retirar algún "fondo" para financiarme un finde en Salamanca fue premonitoria: Chaval, eso es lo único que te queda: el fondo de la cuenta; dentro no hay nada.
Sin otra alternativa, establecí un doble plan de actuación: ahorro y diversificación de ingresos. Lo primero era dificil: podía dejar de desayunar el cafe que siempre gorroneaba a alguien en el bar de la facultad; o no aprovechar las ofertas del burguer para cenar una "idem" con un vaso de agua del grifo. Francamente penoso. En cuanto al segundo punto del plan, dificil tambien: mis ingresos provenian de mis padres, y de sablazos alternos al resto de la familia. Buscar un trabajo: dijeron en casa; pero eso me impediría estudiar. "Te impediría ir de juerga, porque ya no recuerdas lo que es estudiar", dijo mi hermana la licenciada cum laude.
Pensaba en mis coyunturas sentado en el banco de la Facultad cuando se me ocurrió la idea: alquilar una de las habitaciones (realmente la única que tenia mi estudio) durante una temporada. Coloqué el típico anuncio de tiras con mi telefóno movil y este sóno por la tarde. Era una chica que necesitaba habitacion urgente porque se habia quedado sin plaza en el colegio mayor. Nunca se me ocurrio la idea de compartir mi escasos metros con una desconocida pero no podia elegir. Ok; mañana me traslado. Ni que decir tiene que el traslado fue incomparable. Yo imaginaba una mujer cargada de bultos, maletas, libros... no fue así. Apareció en mi puerta con una mochila y una caja llena de libros, accedió sin preguntar a la habitación, dejó los bultos y se marchó tras pedirme la copia de la llave. Los primeros dias de convivencia fueron escasos en encuentros, pero las noches, con su presencia en la casa, empezaron a convertirse en largas y muy húmedas para mi.
Yo siempre estaba en casa en boxer y camiseta; cuando ella llegó accedí a llevar un vaquero viejo; sin embargo ella se colocaba una enorme camiseta que no permitía adivinar si debajo llevaba algo mas o no. Pero el problema, como he dicho, fueron las noches. Tras apagar la luz y ocupar mi sofá, ella, a los pocos minutos salia de mi dormitorio y se dirigía al baño, y sin apenas cerrar la puerta... podía imaginar cómo se dirigía al inodoro, cómo se subia la camiseta y como, ligeramente agachada empezaba a... oirse el sonido de un ligero chorro de liquido depositandose en mi inodoro. Imaginarla, oirla y sentirla así, a escasos metros de mi, me originaba unas ereccciones cómo nunca habia sospechado.
Todas las noches, me volvía de espaldas para fingirme dormido, anhelando que atravesara la estancia hacia el baño, mientras yo escudriñaba el aire para percibir el mas leve movimiento suyo... cada gesto.... y luego el sonido, el sonido de la fuente de su ser.... y entonces me aplicaba en mi propio sexo, y con los ojos cerrados, me masturbaba frenéticamente calculando el tiempo para que ella no me pillara....
¡Que haces...¡ la voz sóno en como en otra dimensión, pero, sin embargo... era la suya: imposible, estaba en la baño, podia oir aun su sonido en el inodoro... Jaime, me dijo, si sale mi amiga del baño y te encuentra así va a tener un concepto "dificil" sobre ti... ¿esos son los ruidos que hace el sofá cada vez que voy al baño??... Me lanzó una mirada mezcla de desconcierto y complacencia... - Esto no puede seguir así - me dijo en tono disciplinario
Noooooooooo... ahora se marchará de casa, pense entristecido.
- Mañana por la noche, entrarás conmigo al baño, y puesto que yo soy la artífice.... mientras yo este en el indoro, deberas acariciarte delante de mi, masturbarte delante mio... voy a intentar alargar el tiempo que necesito... oiras un pequeño chorro que durará toda la eternidad que pueda..... y me esperarás sin llegar, esperarás a que termine... porque entonces te permitiré que te sumerjas en mi boca.... besaré tu glande, lameré tu verga, apretaré tus testículos, tantearé tu ano.... para que llegues, para que llegues en mi boca....

3 comentarios:

liu dijo...

me suena.. ¿es un remake?

si.. lo había leído ya.

Marta dijo...

Hombre, yo tambien he tenido compañeros de piso, y te aseguro que a ese grado de complicidad no hemos llegado, aunque si mas de una vez ha habido alguna intentona de otro tipo, algo asi, como meternos juntos....
a hacer la colada¡¡¡¡
es broma
Sugerente y excitante este relato, en tu línea y por cierto
¿sigues compartiendo piso?

carlitos dijo...

Estimada Liu, Srturo Piza, el fotografo me remitio un amable correo inidcandome que el titulo no era correcto. Le debía este bis

Marta....es una propuesta?